Cuando se vive con una enfermedad crónica, es común abordar una entrevista de trabajo pensando en lo que este trabajo puede ofrecerte: salario, beneficios o incluso oportunidades futuras. Sin embargo, es fundamental cambiar esta perspectiva y reflexionar sobre lo que tú puedes aportar a la organización y a sus clientes.
La Propuesta de Valor Personal
Entender que un empleo se basa en la posibilidad de contribuir con un valor significativo a la empresa puede transformar por completo tu mentalidad durante la entrevista. Entrar a una entrevista con esta visión de lo que tú puedes ofrecer en lugar de solo lo que recibirás te brinda numerosas ventajas.
Aumenta tu Confianza
Las personas que padecen condiciones de salud crónicas suelen sufrir de una baja autoestima debido a sus limitaciones físicas. Esta situación puede intensificarse con la presión financiera y las deudas acumuladas, provocando un estado de desesperación.
Cuanto más desesperada te sientas por conseguir un trabajo, más intimidada podrías presentarte durante la entrevista. A menudo, la sensación es la de estar pidiendo algo vital, en lugar de ofrecer tus habilidades y talentos.
La desesperación no es una actitud positiva y, lamentablemente, se refleja en la forma en que te perciben los entrevistadores.
Como exgerente, puedo asegurar que mostrar signos de desesperación en una entrevista puede ser un gran obstáculo. Las personas desesperadas tienden a ser impredecibles, y a los gerentes les preocupa contratar a alguien que no sea estable.
¿Cómo puedes evitar transmitir esa desesperación?
Valora el empleo como una asociación equitativa. En esta relación, intercambias tus habilidades y energía por un salario, beneficios y oportunidades.
Este enfoque suena mucho más empoderador que simplemente solicitar un trabajo, ¿verdad? Te sorprenderá la confianza renovada que puedes adquirir al hacer esta simple distinción. Además, te ayudará a pensar en lo que puedes aportar a la organización en lugar de enfocarte solo en lo que pueden ofrecerte.
Mejor Preparación
Cuanto más comprendas de qué manera tus habilidades pueden beneficiar a tu futuro empleador, más posibilidades tendrás de impresionar durante la entrevista.
Te darás cuenta de que el camino hacia la confianza radica en investigar sobre la empresa y el puesto al que postulas.
¿Qué características de esta compañía resuenan contigo? Algunas preguntas clave incluyen:
- ¿Qué productos o servicios ofrecen?
- ¿Cómo tratan a sus empleados?
- ¿Cuál es su compromiso con determinados valores o culturas corporativas?
- ¿Hay algo más que te atraiga de ellos?
Detrás de cada empresa hay personas, y estas personas suelen identificarse con la cultura organizacional. Al investigar un poco antes de la entrevista, podrás mencionar aspectos clave de su identidad corporativa, lo que te colocará un paso adelante de aquellos que simplemente buscan empleo.
Respuestas Impresionantes
Una de las preguntas más engañosas en una entrevista es: “¿Por qué deseas este trabajo?”
Muchos candidatos divagan sobre la necesidad de dinero para cubrir deudas, la búsqueda de mejores beneficios médicos o la comodidad de la cercanía del trabajo a su hogar.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, este tipo de respuestas no es lo que el entrevistador desea escuchar, ya que se centran en tus necesidades en lugar de en las suyas. Ellos están pensando “¿Qué hay para mí?” (donde “mí” es el empleador).
Si has investigado acerca de la organización, podrás explicar cómo tus habilidades y tu personalidad son adecuadas para ese empleo en particular y cómo encajan en la marca de la empresa.
“La empresa ABC tiene una excelente reputación en servicio al cliente. Creo que mi actitud positiva y mi deseo de ayudar a los demás serían un gran aporte. Estoy convencido de que mis habilidades aquí serían apreciadas.”
Esta respuesta puede ser un verdadero acierto. Estás logrando múltiples objetivos con una única respuesta:
- Estás brindando una respuesta específica para esa organización, reconociendo su cultura empresarial.
- Describes habilidades concretas que puedes ofrecer y cómo estas benefician a la empresa.
- Resaltas la importancia de una “buena adaptación”, lo que todos los gerentes buscan al cubrir un puesto: alguien que se integre de manera rápida y sencilla.
- Transmitirás confianza y profesionalismo. Al sugerir que ellos valorarán tus habilidades, dejas claro que tienes algo de importancia que ofrecerles.
Lo mejor de esta respuesta es que se dirige tanto a ellos como a ti.
Recuerda que estás solicitando trabajo en su empresa, no en cualquier otra. Enfatiza por qué eres la persona adecuada para ellos.
Es esencial recordar que la primera entrevista es una prueba para determinar si hay un buen encaje entre el candidato y el empleador. No es el momento adecuado para discutir asuntos relacionados con tu enfermedad, a menos que haya condiciones específicas que lo requieran. Esta primera toma de contacto debe enfocarse en tus fortalezas; reserva las conversaciones acerca de tus necesidades para después de que la empresa decida que eres adecuado para el puesto.
Consideraciones Finales
Adoptar este nuevo enfoque en la entrevista te permitirá presentarte de manera confiada, profesional y reflexiva. ¿Quién no querría contratar a un empleado con esas cualidades?
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