Con la pandemia aún presente y las restricciones de aislamiento levantándose y reinstalándose a cada momento, nuestras vidas se encuentran en un constante vaivén.
Es posible que hayas regresado a la oficina a tiempo parcial o que tu empresa haya decidido extender el trabajo desde casa. También podría darse el caso de que tus hijos ya estén de vuelta en la escuela o que, por el contrario, estén en casa nuevamente. Los tiempos, horarios, normas y responsabilidades pueden haber cambiado, y quizás te sientas en la búsqueda de una manera de reorganizarte o establecer una rutina.
Esto puede abarcar desde el trabajo, los estudios, el ejercicio, la alimentación, hasta el descanso.
Aquí te ofrecemos algunos consejos para volver a encaminarte:
1. Organiza tu tiempo
Aun cuando no tengas trabajo ni otros planes para el día, un consejo importante es programar tu tiempo. Establecer una alarma por la mañana y delimitar qué tareas debes realizar y a qué horas puede incrementar tu productividad.
De este modo, tendrás clara la secuencia de tu rutina y lo que aún necesitarás hacer. La dificultad de tener todo el día para completar una simple tarea radica en no tener un horario definido para realizarla, lo que lleva a la tendencia a posponerla constantemente. Al final, esta posposición se traduce en que esas tareas nunca se llevan a cabo.
Si necesitas más apoyo para estructurar tus jornadas de trabajo remoto, aquí hay estrategias para salir de un estancamiento laboral y mantener la motivación.
2. Sé realista
Tu rutina no tiene que ser perfecta desde el primer día. Si sabes que no serás capaz de dedicar cinco horas seguidas a reorganizar tu armario, no te lo exijas. Es normal tener hambre, distraerse o aburrirse.
Por tanto, establece bloques de tiempo realistas e incluye descansos; programa tus momentos de comida, cuándo vas a llamar a un amigo o cuándo tienes permitido revisar tu teléfono.
Los cambios graduales y dar pequeños pasos de forma constante facilitarán el logro de tus metas.
Para aquellos que enfrentan incertidumbre en el trabajo, es crucial manejar las expectativas y mantenerse enfocados. Consulta cómo gestionar la incertidumbre laboral para obtener más consejos al respecto.
3. Evita la tentación
Los seres humanos somos criaturas de hábitos, y muchas veces, los mayores obstáculos para establecer una rutina son los malos hábitos. Si deseas dormir más, pero caes en la tentación de navegar sin parar en tu teléfono hasta tarde, mantén tu teléfono lejos de la cama (incluso puedes dejarlo en otra habitación si tienes un despertador diferente).
Si quieres hacer ejercicio con más regularidad, pero siempre te falta energía al final del día, considera hacerlo por la mañana en su lugar.
Si deseas cocinar más, pero no logras llegar al supermercado, opta por un servicio de entrega de comidas como Hello Fresh o Marley Spoon. Esta opción resulta más saludable y económica que pedir comida rápida cinco noches a la semana.
4. Sé flexible
Algunas personas pueden tener dificultad para seguir una rutina estricta, lo que puede desencadenar un estrés adicional por no cumplirla y, eventualmente, hacer que renuncien a ella. Si tus días son siempre diferentes, una rutina menos estructurada podría ser más efectiva para ti.
Si este es tu caso, considera establecer horarios diarios, semanales o quincenales.
Por ejemplo, si necesitas hacer ejercicio a diferentes horas según el día de la semana, busca el momento del día que mejor te funcione.
Para asegurar que tu flexibilidad sea efectiva, considera utilizar una lista de verificación para la incorporación remota que te ayude a agilizar tareas y reducir el estrés.
5. Asegúrate de que tu rutina sea para TI
Tu rutina debe ser práctica y, además, placentera. Debe ajustarse a tus objetivos, tu estilo de vida y a lo que disfrutas hacer.
Por ejemplo, si deseas establecer una rutina que incluya seis días de ejercicio a la semana, pero en realidad solo dispones de tiempo para tres, es poco probable que esta rutina se mantenga a largo plazo.
Incluso podrías incorporar breves sesiones de ejercicio en tu escritorio mientras trabajas. Dividir el ejercicio en sesiones más cortas puede ayudar a que adhieras a la rutina con mayor éxito.
Si estás buscando mejorar tu eficiencia en el trabajo para el próximo año, nuestra lista de auditoría de recursos humanos es un recurso excelente para organizarte.
6. Tómate tu tiempo
No hay problema en no retomar tu rutina justo donde la dejaste. Puede que necesites un periodo de ajuste, y esto podría llevar su tiempo.
Por supuesto, los primeros días o incluso semanas pueden ser complicados, pero si continúas evitándolo o no mantienes la consistencia, el proceso se prolongará innecesariamente.
Si sientes soledad al adaptarte, existen maneras de permanecer conectado durante el aislamiento social que te ayudarán a mantener tus lazos sociales.
7. Sé bondadoso contigo mismo
En cualquier caso, lo más importante es ser amable contigo mismo. Si te encuentras luchando para retomar tus rutinas, piensa en los beneficios que estos hábitos te aportarán.
Ya sea un sueño reparador, una mejor salud o una mayor organización, visualiza a tu “yo” futuro disfrutando las ventajas de las rutinas que intentas implementar ahora.
Al final, te lo mereces.
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